martes, 10 de marzo de 2009

Represión en nuestras calles: SUMA Y SIGUE

recibimos y publicamos

Me encontraba sobre las 3:00 del día 15-2-2009 en la calle Torneo a la altura aproximada del Bar Canalla en le acera contraria al río. Estando sentado en unos bancos o “poyetes” de la calle Torneo, dos Agentes de Policía Nacional se me acercan y me dicen (con poca educación) que me levante de ese sitio, pues estaba según ellos, excesivamente cerca suya (se encontraban identificando a unos peatones). Al responderle que estaba muy retirado y que no estaba haciendo nada malo o ilegal , uno de ellos (ninguno se quitó el casco de motorista en ningún momento) me levanta violentamente ayudándose de la porra, con la que me golpea, sin oponer resistencia alguna por mi parte.

Seguidamente me pide que me identifique, yo accedo y le pido que él también me entregue el nº de placa. Su respuesta a esta petición son mas golpes con la porra y cada vez que yo meto la mano en el bolsillo para sacar mi dni el me golpea el brazo. Los golpes con la porra se acompañan con mas golpes con la mano abierta y puñetazos hasta que caigo al suelo, ahí sigue golpeando (el mismo agente antes mencionado) con porra, patadas y puñetazos por todo el cuerpo mientras yo estoy tendido en el suelo. Grito pidiendo ayuda, viene una persona a interesarse por lo que está pasando y el agente le amenaza con la porra para que se fuera. Cuando comienza a venir mas gente, algunos de ellos intentan grabar la agresión con el teléfono móvil y el agente (el mismo antes mencionado) al percatarse me desplaza hacia una zona mas oscura para que las imágenes no puedan ser grabadas por falta de luz, aquí continua la agresión mientras me dice el otro agente “si esto te duele veras como te va a doler en comisaría” y mas comentarios de este tipo. Yo no opongo resistencia en ningún momento, me limito a cubrirme de los golpes en todo lo posible.

Finalmente me coloca las esposas, quedo sentado un rato en el suelo hasta que me introducen en el coche patrulla y me llevan a la comisaría de Blas Infante (pasando antes por un centro médico), allí me toman los datos y unas 2 ó 3 horas mas tarde me introducen en un calabozo. En todo el tiempo que estuve en la oficina hasta que me bajaron al calabozo no me dejaron ir a orinar ninguna vez, se lo pedí reiteradas veces por que era de urgencia a los agentes que se encontraban en la oficina, incluidos los dos responsables de la agresión. Ni me dieron nada de beber ni de comer.
Mas tarde me despiertan y me llevan al Hospital Virgen del Rocío donde me realizan un examen psiquiátrico y yo solicito una revisión de las contusiones.
A las 11.00 aprox me dejan libre, no me entregan ningún documento donde se expliquen los motivos de mi detención.

el chico agredido está a la espera de juicio por atentado a la autoridad (pena: de 1 a 3 añitos de carcer)

¿hasta cuando vamos a aguantar estos tipos de abusos?

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